¿Qué es la terapia sexual? Sus orígenes y aplicaciones.

 

La teoría y la técnica de la terapia sexual nace de los trabajos pioneros de Masters & Johnson y Helen Kaplan. Inicialmente, Masters, un ginecólogo, usó un programa de dos semanas de duración (posteriormente se transformó en sesiones semanales) que enfatizaba en ejercicios de focalización sensorial y reducción de la ansiedad de actuación para tratar los problemas sexuales.

Hacia 1980, la terapia sexual devino cognitivo-conductual, y se usaron variaciones de las propuestas de Masters y Johnson, tales como el modelo de Kaplan de la respuesta sexual humana: deseo, excitación, orgasmo y resolución. Este modelo no es necesariamente lineal, y las causas pueden devenir efectos. Por ejemplo, una disfunción eréctil puede provocar disminución del deseo.

A grandes rasgos, la terapia sexual fue y sigue siendo el diagnóstico y tratamiento de las disrupciones en cualquiera de estas cuatro fases, y/o el dolor durante las relaciones sexuales. Las disfunciones, pese a ocurrir independientemente unas de otras, en general tienden a aparecer asociadas.

El terapeuta sexual sugiere al paciente algunas experiencias eróticas de carácter más o menos estructurado, para que los realice en soledad o junto con su pareja en la privacidad de su hogar. Estos ejercicios están diseñados para corregir algunos patrones de comportamiento sexual disfuncionales, así como modificar positivamente algunas creencias (cogniciones) en relación a las actitudes hacia el sexo y la imagen de sí mismo. Estas "tareas para el hogar" modifican las causas inmediatas del problema sexual, permitiendo que el individuo tenga experiencias más positivas, y preparando el terreno para un fin de terapia exitoso. Las intervenciones del terapeuta tienen como objetivo corregir o desafiar cogniciones poco adapatativas que el paciente sostiene. Los ejercicios se ajustan a la medida del paciente, de modo que él y su pareja son progresivamente acompañados hacia un funcionamiento óptimo de su sexualidad.

Cada tipo de disfunción tiene determinados ejercicios especialmente diseñados, como es el caso del ejercicio de "parada y arranque" para la eyaculación precoz, que enseña al paciente a reconocer y responder adecuadamente a las sensaciones previas al orgasmo.

Los pacientes pueden ser solteros o estar en pareja. Generalmente se intenta integrar a ambos miembros en el tratamiento, enfatizando una buena comunicación, la intimidad y el respeto mutuo.